Gato Pajero (Oncifelis colocolo)
Nombre Común: Gato de las Pampas, Gato Pajero, gato de
los pajonales, osio
| Longitud |
83 a
105 centímetros (32 a 42
pulgadas) |
| Peso |
3 a 7
kilogramos (6 a 15 libras) |
| Estatura |
30 a 35
centímetros de alto (12 a 14
pulgadas) |
El Gato de
las Pampas es aún otra de las especies felinas pequeñas que
nunca se han estudiado en su estado silvestre (salvaje). Esta
falta de conocimiento constituye una gran dificultad para poder
desarrollar un plan administrativo de protección efectiva que
beneficie a esta especie. Se pueden encontrar usualmente a
través de hábitat muy variado. La diversidad del colorido en su
pelaje refleja esa variedad de ambientes. Tres (3) subespecies
con diseños en su pelaje muy bien determinados y zonas de
distribución aisladas han sido propuestas como especies
independientes y legítimas. Estudios genéticos se están
llevando a cabo para determinar claramente su
diferenciación.
El Gato de las Pampas se presenta
en forma muy similar a un gato doméstico, eso si, muy robusto.
Su pelaje puede variar desde denso y suave en las áreas
heladas, a ralo, fino o poco abundante y tieso en climas
templados. El color puede variar desde amarillento blanco y
gris rubio a café, gris café, gris plateado y un gris claro. Su
parte interior es de color blanquizco o crema con diseños de
manchas de color café o de color negro. Pueden encontrarse
también con pelaje con manchas de color gris rojizo o también
con rayas o su pelaje puede encontrarse sin mancha alguna, con
la excepción de anillos de color café en las patas y su cola.
Hay pelos largos, como una melena amenazadora en su espalda, de
hasta siete centímetros de largo, los que se enderezan cuando
están nerviosos o se sienten amenazados. Su cabeza es robusta
con un pequeño hocico y con ojos amarillos relativamente largo.
Sus orejas son casi puntiagudas, de color gris negro en la
parte posterior con una mancha central de color blanco
plateado. Las patas son cortas y macizas, marcadas con rayas y
manchas de color café o negro. La cola es relativamente corta y
tupida, algunas veces diseñada con anillos poco
definido.
Contrario a su nombre, el Gato de las
Pampas no habita pastizales exclusivamente. Ellos también
viven en áreas de bosques húmedos, áreas forestales
espaciosas, pantanos, en la sabana, mangles y áreas de
matorrales espinosos. Su ausencia se encuentra solamente
en selvas de tierras bajas. Ellos se encuentran desde una
altitud de cien (100) a cinco mil (5000) metros en los
Andes, en donde es muy posible traslapan áreas y hábitat
con el Gato de la Cordillera de los Andes –Oreailurus
jacobita- En la extremidad Sur de su zona de distribución,
ellos se encuentran en el Desierto semi-árido de la
Patagonia. En el Norte, su hábitat se extiende desde Mato
Grosso en el Sudoeste del Brasil, en Paraguay, Bolivia,
Los Andes en el Perú, la Zona Central de Chile y lugares
en Ecuador. Aunque una vez fue declarado exterminado en
Uruguay, es muy probable que aun existe allá en pequeñas
cantidades.
El Gato de las Pampas se piensa
que es principalmente terrestre, pero él puede trepar árboles
si es perseguido. Se piensa que sus presas de cazas son
pequeños mamíferos nocturnos, aves y otras especies que hacen
nido en el suelo, como los pingüinos y sus huevos, lagartos e
insectos de tamaño grande. Dueños de ganado han denunciado que
este pequeño gato, caza y mata cabras adultas como así también
se ha sabido de campañas en contra de gallineros.
Mucho en cuanto a la reproducción
biológica del Gato de las Pampas es desconocido. El periodo de
gestación es de ochenta (80) a ochenta y cinco (85) días, y su
camada se ha dicho que contiene entre uno (1) a tres (3)
gatitos. En cautiverio, el periodo de reproducción parece estar
restringido a los meses de Abril a Julio. Han llegado a vivir
hasta dieciséis (16) años de edad en cautiverio. El Gato de las
Pampas difiere muchísimo a otros félidos pequeños, muy agresivo
e indómito.
El Gato de las Pampas esta
distribuido ampliamente y es muy tolerante de hábitat que ha
sido adulterado. Intercambio internacional de sus pieles cesó
en el año 1987. Debido a la amplia zona de distribución de
estos gatos, la situación de su inventario varía desde ‘en
peligro de extinción’ en Perú, rara en Paraguay y situación
desconocida en Brasil. Una basta región de las Pampas
Argentinas ha sido convertida en campos agrícolas y como
consecuencia su hábitat y sus presas de caza han sido reducida.
La caza es regulada en Perú, pero en Brasil y Ecuador no existe
una protección de tipo legal para estos felinos. La caza es
prohibida en Argentina, Bolivia, Chile y Paraguay. La situación
en cuanto a su población es esencialmente desconocida y CITES
los ha registrado en Appendix II. Mas estudios deben llevarse a
cabo para obtener una descripción clara en cuanto a su
status.
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