Tigrillo (Leopardus wiedi)
Nombre Común: Ocelote de los Árboles, tigrillo,
gato tigre, gato pintado
| Longitud |
86 –
130 centímetros (34 – 52
pulgadas) |
| Peso |
3 – 9
kilogramos (9 – 20 libras) |
| Estatura |
35-50
cm (14-20 pulgadas) |
Tigrillos
están considerados entre los más bellos y misteriosos felinos
de los félidos manchados. Una especie generalmente arborícola,
su tamaño varía entre el Ocelote (Leopardus
pardalis)
y el Tigrillito (Leopardus
tigrinus) muy
similar al tamaño de un gato doméstico grande. Su suave y
densa piel varía de color pardo amarillento a un pardo
moreno, con manchas y rayas negras que corren en forma
longitudinal en su cuerpo, más largas que otras especies
de felinos manchados. El centro de cada mancha o roseta
es un poco mas clara, pero es más oscura que el colorido
de fondo de su pelaje. Su vientre, pecho, garganta,
mandíbula y el flanco interior de sus patas son de color
blanco como la nieve. En el Tigrillo, así como también en
el Ocelote, la piel en la región del cogote corre hacia
adelante y los pelos del cogote corren hacia arriba.
Ellos tienen dos rayas en cada lado de su quijada. La
cola, como en muchos otros mamíferos arborícolas, es muy
larga. La proporción es alrededor del 70% del tamaño de
su cuerpo, diseñada con anillos anchos y con el tope de
su cola de color negro. El exterior de sus orejas
redondeadas y largas son de color negro, con una mancha
de color blanco en el centro. Sus ojos son enormes y de
color café oscuro.
Debido a sus hábitos arborícolas,
Tigrillos están restringidos al hábitat de la selva, han sido
descubiertos en la selva tropical de árboles de hoja perenne y
también en bosques de árboles de hoja caduca, las estepas y
bosques del altiplano, la sabana pantanosa y húmeda.
Ocasionalmente se han encontrado en áreas de plantaciones de
café y cacao con árboles gigantes. El norte de Méjico es el
limite de su zona de hábitat hacia el Norte, continuando hacia
América Central y América del Sur hasta el Norte de Argentina.
Estudios de investigación llevado a cabo en Belice, encontraron
que pasa su tiempo durante el día en los árboles, siete a diez
metros de altura y su territorio exclusivo para los machos es
alrededor de once (11) kilómetros cuadrados. Un estudio llevado
a cabo en Brasil, utilizando instrumentos telemétricos por
dieciocho (18) meses, encontró que su territorio exclusivo
cubría alrededor de dieciséis (16) kilómetros cuadrados. Gran
parte de este territorio exclusivo para el Tigrillo también es
ocupado por el Ocelote, quien requiere presas más grandes y en
mayor cantidad para satisfacer su dieta.
Tigrillos se han especializado en
el trafico en la copa de los árboles adoptando esta área como
su propio hábitat. Una característica muy peculiar que le
permite movilizarse y cazar en los árboles es su pata ancha y
suave con la habilidad de mover sus dedos con gran destreza,
permitiéndole colgarse de árboles sostenido por una sola pata
trasera. Tobillos flexibles que le permiten girar la pata en
180 grados exteriormente. Son sumamente veloces. Aun durante
una caída pueden reaccionar agarrando una rama con una de sus
patas traseras y trepar de nuevo. Su cola, excepcionalmente
larga y poblada, le ayuda a mantener su equilibrio durante sus
viajes arborícolas. En algunas áreas, Tigrillos cazan, duermen
y parían en la copa de los árboles. Para descender de los
árboles, ellos bajan cuidadosamente de cabeza, contrario a la
mayoría de otras especies de felinos, quienes descienden
retrocediendo rápidamente. Tigrillos en cautiverio han sido
visto saltando cerca de seis (6) metros en forma vertical y
nueve (9) metros horizontalmente.
Ellos son
primariamente nocturnos, como lo puede indicar el tremendo
tamaño de sus ojos. Las presas en su dieta incluyen
pequeños roedores que viven en los árboles: comadrejas,
ardillas, monos, puercoespines, perezosos, pájaros,
insectos y algunas frutas. Hay muy poco conocimiento en
cuanto a su disciplina y comportamiento social en su
estado silvestre.
El periodo de gestación es de
aproximadamente de 76 a 85 días. Una sola cría (dos es una
excepción) nace una vez al año. Pesan de 84 a 170 gramos y sus
ojos están cerrados por las primeras dos semanas. La cría es
más oscura que los adultos, con manchas uniformes y patas de
color gris oscuro. Dejan de mamar a los dos meses. Llegan a
estar sexualmente activos alrededor de dos años. Se ha llegado
a conocer que viven hasta veinte (20) años de edad en
cautiverio.
El futuro de Tigrillos en
cautiverio no promete mucho, en la misma forma que otros
pequeños félidos manchados. Existe pequeño éxito en los
programas de reproducción, esta especie introvertida y
reservada no se reproduce muy bien en zoológicos y existe una
proporción del 50% de mortalidad infantil.
Muy poco es conocido en cuanto a
su posición social o abundancia en su territorio. Hasta cuando
restricciones fueron introducidas al término de los años 1980,
el Tigrillo fue uno de las cuatro especies mas explotadas.
Están considerados entre los mamíferos más hermosos, pero
tienen su mayor enemigo en la belleza de su propia piel. La
caza ilegal, ya sea para mercados de pieles domésticos o
clandestino, sigue siendo un problema en algunas zonas. En
1991, se descubrió que el pelaje del Tigrillo fue la piel más
popular en el mercado del Sur de Méjico, aun cuando hay leyes
vigentes estipulando su protección.
Sin embargo, la deforestación de
su hábitat ahora constituye el peligro principal a su
existencia.
Otra razón del por qué hay tan
pocos en existencia, es debido a que este felino es un gato
especializado por naturaleza. Su población es mayor en selvas
húmedas tropicales. Cuando estas selvas son destruidas,
Tigrillos no son capaces de adaptarse a terrenos que han sido
adulterados, afectados por la destrucción de su hábitat por la
agricultura y la silvicultura. Este felino no es una especie
migratoria; rehúsa mudarse a través de áreas deforestadas. Como
consecuencia, causando su existencia limitada a hábitat
defragmentado y aislado con reproducciones
endogamias.
La combinación de estos elementos:
la caza en exceso para el trafico de pieles, la captura de
ellos para el uso como mascotas y la extensa actividad de
deforestación de sus territorios han traído a esta especie el
peligro de su extinción. Este felino nunca ha sido común en su
existencia. Más escaso que el Ocelote en su estado silvestre
como así también en cautiverio. Margays están protegidos por
ley a través de la mayoría de sus territorios. No existe
protección por ley para este hermoso felino en Ecuador, Guyana
y El Salvador. CITES los ha
registrado en Appendix I.
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