Yaguarundi (Herpailurus yaguarondi)
Nombre Común: Gato Nutria, Eyra
| Longitud |
77 –
140 centímetros (33 – 55
pulgadas) |
| Peso |
3 – 9
kilogramos (6 – 20 libras) |
| Estatura |
25 – 35
centímetros (10 – 14
pulgadas) |
Jaguarundi
es el más insólito de los félidos pequeños en sudamerica. Su
cuerpo es alargado, la cabeza pequeña y chata, cola larguísima.
Parece ser un mustélido mas que un félido; como la comadreja o
muy parecido a una nutria. De ahí el hecho que ha sido llamado
gato nutria. Su corto y suave pelaje de coloración uniforme
(ausencia de manchas u otro diseño) se demuestran en tres
distintos tonos: negro, pardo gris y pardo rojizo. Este ultimo
conocido también como ‘Eyra’. Las orejas cortas y redondeadas.
Este félido es uno de los pocos felinos que no tiene un color
de contraste en el exterior de sus orejas. Sus ojos de color
ámbar claro o pardos, son pequeños y diseñados muy juntos uno
del otro. Las patas son muy cortas y esbeltas. Su cola es muy
larga y afilada.
Este felino no se piensa que este
relacionado con la familia de otros pequeños félidos
sudamericanos. Sus antepasados probablemente han evolucionado
en Eurasia e invadieron el continente de las Américas a través
del Estrecho de Bering al mismo tiempo que los antepasados del
Puma de pelaje de color uniforme.
Un félido propio de las llanuras,
generalmente no se encuentra en altitudes mas allá de 2000
metros de altura. El Jaguarundi habita amplias zonas de
distribución abierta al exterior y también hábitat cubiertos –
de matorrales secos, pantanos y llanuras herbáceos a los
bosques forestales. Ellos están distribuidos mas escasamente en
las selvas tropicales húmedas. Ellos han sido documentados como
felinos que prefieren la periferia forestal y arbustos. Parece
ser mas corredor y menos arborícola que otros gatos forestales.
Es activo durante el día y se ha visto frecuentemente en estas
áreas. Su cuerpo esbelto que recuerda el de un vivérrido o
mustélido le permite traficar fácilmente a través de hábitat de
vegetación densa.
Sus hábitos diurnos y
crepusculares han hecho posible llegar a ser uno de los felinos
mas observados en América del Sur. Estudios llevados a cabo con
equipos telemétricos en Belice, descubrieron que ellos son más
activos entre las 14:00 – 16:00 horas. Con actividad más pasiva
al atardecer. Han sido observado viajando y alimentándose en
parejas. Estos mismos estudios concluyeron que su zona de
distribución es muy extensa. Sus terrenos establecidos varían
considerablemente entre machos y hembras, midiendo entre 88-
100 kilómetros cuadrados para cada uno de dos machos adultos y
desde 13 – 20 kilómetros cuadrados para la hembra adulta.
Comparativamente, el Jaguar ‘Panthera onca’ un félido mucho mas
grande y robusto tiene su propio territorio de solo 28 a 40
kilómetros cuadrados. Los territorios de los machos se
traslapan menos de un 5%
Machos y hembras hacen uso de sus
territorios en forma irregular durante diferentes periodo de
tiempo. No siempre cuidando todo sus territorios periféricos
regularmente.
Se ha determinado
que cazan generalmente en el terreno y su dieta es
variada, incluyendo pequeños roedores, conejos,
armadillos, comadrejas, gallináceos, reptiles, ranas,
peces y aves domesticas. Ocasionalmente consumen frutas y
hojas de árboles, probablemente para obtener sus líquidos.
Su silueta sugiere hábitos terrestres, pero el Jaguarundi
ha sido observado refugiándose en árboles, mudándose de
rama en rama.
Esta especie parecer ser
fácilmente domesticada y hay registros que indican que han sido
usados como mascotas por Indígenas de la América Central, (con
anterioridad a la llegada de los Conquistadores de España) para
controlar la población de roedores en sus plantaciones y
viviendas.
Aparentemente, son muy comunes a
través de toda su zona de distribución, pero el Jaguarundi es
poco común en Méjico y América Central. El habito de cazar aves
domesticas como parte de su dieta, ha causado la persecución en
sus propias zonas de distribución. Su piel nunca ha estado en
gran demanda para la comercialización de esta, debido a la
calidad de su pelaje y la ausencia del diseño de manchas.
Atrapados en trampas destinadas a otras especies les ha costado
su supervivencia. La destrucción de su hábitat natural y la
invasión urbanística, es el peligro mayor a su
existencia.
Su población actual en números es
desconocida. Reportajes desde Florida indican el
establecimiento de una población de Jaguarundis. Este es el
resultado de mascotas en cautiverio escapadas a hábitat más
naturales, donde fueron introducidos originalmente en el ano
1940. Su caza es prohibida en la mayoría de su zona de
distribución, con la excepción de Brasil, Nicaragua, Ecuador,
El Salvador y Guyana.
CITES a enlistado esta especie
global en Appendix II. La población de América del Norte y
América Central ha sido enlistada en Appendix
I.
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